dijous, 12 de febrer de 2009


El profesor y arqueólogo menorquín Simón Gornés participa en el proyecto de investigación que se prolongará durante tres años



Toni Seguí MaóCuatro investigadors de la UIB se han desplazado a la población de Binde, en Ghana, para estudiar las técnicas utilizadas en la elaboración de las piezas de cerámica y, con ello, profundizar en el conocimiento de la técnica utilizada durante la Edad de Bronce y la Edad del Hierro en las Balears. El equipo está formado por los profesores de Prehistoria de la UIB, Manel Calvo, Jaume García y el menorquín Simón Gornés, y el investigador asociado al proyecto Joan Fornés.Simón Gornés ha informado que en un viaje realizado a Binde en 2004, en razón de su cargo político, se dio cuenta de que desde el punto de vista arqueológico y, sobre todo, etnoarqueológico se podía sacar mucha información de cómo se fabricaban los utensilios durante la prehistoria en las Balears, puesto que algunos poblados del norte de Ghana poseen un régimen de vida propio de la Edad del Hierro. Repitió el viaje en 2005 con profesores de la Universidad de Barcelona, para realizar el estudio de la utilización de los molinos de mano, muy parecidos a los ‘molons’ de la prehistoria menorquina.El tercer viaje, realizado el pasado mes de enero, se ha inscrito en un proyecto de investigación de la UIB -aunque los cuatro profesores se han costeado los gastos- para estudiar la elaboración de la cerámica y la confección de pieles. La zona en cuestión se denomina Bawqu y dista unos 60 kilómetros de Binde, donde la tribu ‘kusasi’ posee unos hornos de cerámica. El equipo ha podido reconstruir todo el proceso desde la recogida de la arcilla hasta su cocción y, mediante la utilización de unos pirómetros, han analizado el proceso de combustión de las cerámicas, las temperatura máximas y mínimas del horno y todo el proceso de modelaje de las cerámicas, labor realizada por las mujeres. Los investigadores han tomado buena cuenta de los gestos realizados por las alfareras durante su trabajo y las marcas que han quedado en las piezas, con la finalidad de compararlas con las marcas que presentan las cerámicas prehistóricas en Balears. Gornés asegura que las técnicas utilizadas en la alfarería son muy parecidas, lo que no implica necesariamente que haya una conexión entre África y Balears. Así, las mujeres de la tribu ‘kusasi’ utilizan una especie de molde para empezar la base de la cerámica, un detalle que se ha observado en las cerámicas de la prehistoria balear, lo que permitirá reconstruir con mayor fiabilidad el proceso que siguieron los antiguos pobladores de Balears durante la Edad del Bronce (1.800-900 a.C.) y la Edad del Hierro (900-123 a.C.)Los investigadores también han podido estudiar el proceso utilizado por los curtidores de pieles, un aspecto de gran interés debido a la escasa información que se tiene en Balears, al no haberse descubierto áreas industriales claras de dicho trabajo. En este sentido, Gornés asegura que una de estas áreas está conformada por diferentes zonas en las que se realizan los diferentes procesos (limpieza y secado, entre otros), lo que ayudará a reinterpretar algunas zonas de las Balears, concretamente donde se encuentran ‘sitjos’ o ‘cocons’. Así, la zona de ‘sitjots’ de Torre d’en Galmés, hasta ahora relacionada exclusivamente con la recogida de aguas pluviales, podría haber sido utilizada para trabajos ligados con el curtido de las pieles, una hipótesis ya planteada por el equipo de investigadores de la Universidad de Boston que realiza campañas de excavaciones en el citado poblado talaiótico.Simón Gornés, que ha agradecido la colaboración del padre Manolo Bonet para realizar el proyecto de investigación, asegura que el objetivo final del mismo es la recogida de las costumbres y tradiciones de las tribus de los alrededores de Binde, antes de que los avances modernos (electricidad, plásticos) provoquen la desaparición de las técnicas tradicionales. El trabajo de investigación concluirá con la publicación de un libro, en castellano e inglés, y la entrega a la biblioteca del Centro Social de Binde, financiado por el Ayuntamiento de Maó, de toda la información documental y audiovisual recogida en un proyecto que durará tres años.
FUENTE: Diari Menorca, versión digital, 12/02/2009